Si que son unos cabrones esparcidos por el globo!! pero tan bien desde Oriente hasta Occidente, existen una variación de gilipollas, que se conforman con ber como don fulano y don perengano, se inflan de millones y cogen las riendas de uno, o de diez, o de más movimientos de masas, a los que encabestran con la filosofía de la suerte, dejando a ésta, que se ocupe de que vivan mejor o peor, según sea a quien se la encomienden si a la iglesia o al Estado; por otro lado se rodean de matones, de técnicos, o de algún obispo y si es cardenal mejor, para dominar a la social democracia que siempre ha sido débil y que ya ha claudicado en Europa. Es cierto que se ha de ser bien “gili” como son los ilusos burgueses convertidos en social demócratas, que van entregando el poder económico, a los que teóricamente, perdieron la primera y segunda guerra mundial. De entre todos esos “gilis” algunos han celebrado la caída del muro de Berlin en su 28 aniversario, todos ellos deben de estar gozosos por que no existe el muro, ni el pacto de Varsovia, y los Rusos hacen sonar las campanas con sones nacionalistas; hay muchos más gilipollines que pensando y ayudando a la destrucción, del hito que logró la clase obrera en toda Europa, mutaron al contrario del progreso, rechazando el marxismo que junto a los intelectuales y a los científicos, demostraron el camino hacia el progreso social. Pero no!! el control de la plusvalía y los excedentes del trabajo social, son demasiado golosos para repartirlos entre sus creadores, por eso los financieros aprendieron a atesorar el oro, a normalizar los pagares en los mercados, las acciones en las empresas y los bonos, para comprar deuda o venderla. Si, Javier son canallas, muy canallas. Pero tiene algo de extraño que los EE.UU, de los que conocemos su historial, ni antes les importo liquidar una etnia y arrasar África, para traer fuerza de trabajo a las plantaciones y a los ranchos, ni más tarde independizados teóricamente de Europa, se olvidaron de amontonar riquezas, en manos privadas sin importarles, como le ha sucedido a Lehman, Brothers de poner en jaque al sistema capitalista. Bien señor Sardá ese engendro dual, al que Ud, alude se, alla enmarcado en la lucha de clases y hoy por hoy los malos, los canallas se encuentran como pez en el agua, y tal como yo lo entiendo Ud, tiene razón, pero creo que los llamamientos a la social democracia, no surtiran efecto, por que como Ud, dice,a los estafadores no se mandan a la cárcel, si no que encima se les premia.