Para que mejore la calidad de vida de los que menos pueden

Aunque a muchos, no les agrade que se introduzcan formas de organización Socialista, en el reparto de la renta nacional en la sociedad burguesa, no pueden escapar a que cada vez más los gobiernos locales y autonómicos, accedan por imposición de clase, a formalizar normas, para ir igualando las desigualdades que generan, la producción de bienes materiales y la anarquía salarial en la que se vive actualmente.
Una de las formas, (diríamos modernas) son los llamados pisos tutelados; todos sabemos que en cada barrio hay unas cuantas familias, que al desmembrarse, quedan en situación de precariedad y se ven abocadas a subsistir, con una pensión por debajo de cuatrocientos euros (€). Si a las familias que por una u otra razón, no las sitúa el Estado de bien estar social, del que tan cacareadamente se habla, para que participen de una mejor calidad de vida, entonces habrá que hostigar a los gobernantes, para que no den tantas vueltas y gasten dinero público en equipamientos públicos (en nuestra ciudad se consolida esto y, eso es positivo).
Por otra parte creo que eso no es, lo que debe prevalecer eternamente y, por eso, ni los gobernantes mas obstinados, en sostener políticamente imperios como el de Rafael del Pino, podrían convencerme, de que la riqueza obtenida por este magnate, sea solo su obra, la revista ” Forbes ” que ha cifrado el patrimonio en 5.000 millones de dólares, también debería de saberse que algunos de los subcontratados de Ferrovial, esperan tener un sitio en los pisos tutelados, que se han hecho en Sabadell y en los que se proyectan hacer, porque una parte importante de las plusvalía, que genero el primer millón que invirtió, Rafael del Pino para renovar vías, y de los que han ido siguiendo, han quedado para su  patrimonio, y no para los cientos
y cientos de sus asalariados, que han dejado la vida y en otros casos algún miembro de su cuerpo al mover carriles, traviesas , balastro etc. u otros materiales . Los partidos políticos y las organizaciones sociales, cada vez tienen más claro, que donde no lleguen los sindicatos, deben llegar los vecinos, aportando siempre a la lucha lo mejor de las tesis marxistas, de que solo el Comunismo puede resolver este dilema.